
Pegar stickers en el vehículo, ¿da para comparendo?
Pegar stickers en tu vehículo puede generar comparendos por alteración de color (B07) si dificultan la identificación original. Si obstaculizan la visibilidad en vidrios, es infracción B11.
Recientemente, ha surgido controversia en el país debido a la imposición de comparendos a conductores, especialmente a motociclistas, por adherir stickers o calcomanías a la carrocería de sus vehículos. Algunas autoridades de tránsito han catalogado esta práctica como una infracción de tránsito, en concreto la infracción B07, que implica "No informar a la autoridad de tránsito competente sobre el cambio de motor o color de un vehículo", con una multa de $278,647 (2023) y la inmovilización del vehículo como consecuencia.
El Manual de Infracciones de Tránsito también establece que "Cualquier modificación o cambio en las características que identifican un vehículo automotor debe contar con la autorización previa del organismo de tránsito correspondiente, la cual debe reflejarse en la licencia de tránsito. Estas características abarcan cambios, modificaciones o alteraciones en el color, carrocería, números del motor o chasis".
En este contexto, surge la pregunta: ¿Está permitido pegar stickers o calcomanías en tu vehículo sin temor a recibir un comparendo? La respuesta se basa en cuánto afecten estos elementos, como stickers o calcomanías, la identificación del color original del vehículo que figura en la licencia de tránsito.
Si estos elementos no cubren una gran parte de la carrocería del vehículo y permiten que se identifique fácilmente el color original del vehículo, entonces no debería considerarse una infracción de tránsito. Sin embargo, si los stickers o calcomanías ocupan una parte sustancial de la carrocería y dificultan la identificación del color original, en este caso, podrían ser motivo de la infracción B07.
Además, si los stickers o calcomanías están en los vidrios panorámicos del vehículo y obstaculizan la visibilidad, esto también se considera una infracción de tránsito, específicamente la infracción B11, que implica "Conducir un vehículo con propaganda, publicidad o adhesivos en sus vidrios que obstaculicen la visibilidad", con una multa de $278,647 (2023).
¿Por qué, entonces, se están emitiendo comparendos por pegar stickers o calcomanías? La causa principal radica en la interpretación errónea de la normativa por parte de algunas autoridades de tránsito. El problema fundamental es que la infracción no establece de manera precisa en qué punto se considera que se ha alterado o modificado el color del vehículo, lo que genera incertidumbre en el ámbito jurídico. Además, esta falta de claridad permite una interpretación subjetiva por parte de las autoridades, lo que complica aún más la situación.
En otras palabras, no hay una guía clara y objetiva que indique cuándo un cambio en el color del vehículo es suficiente para ser considerado una infracción, lo que deja espacio para decisiones basadas en la opinión individual de los funcionarios encargados de aplicar la ley.
Sin embargo, desde una perspectiva lógica, resulta complicado sostener que uno (e incluso varios) stickers o calcomanías tengan un impacto significativo en la identificación del color original de un vehículo. Este argumento se refuerza al observar que muchos vehículos, incluidos los pertenecientes a autoridades de tránsito, fuerzas policiales, militares, ambulancias, bomberos y sistemas de transporte masivo, incorporan stickers, calcomanías, adhesivos e incluso publicidad sin que se les apliquen sanciones. Esta disparidad en la aplicación de la normativa plantea interrogantes sobre la equidad en la imposición de multas y sanciones, generando una preocupación adicional en torno a la interpretación de la ley.
En resumen, la controversia en torno a la adhesión de stickers o calcomanías en vehículos se basa en la interpretación y aplicación de la normativa de tránsito. Aunque la ley prohíbe cambios sustanciales en las características de identificación de un vehículo, como su color, la realidad es que la mayoría de los stickers y calcomanías no deberían afectar significativamente la identificación del color original del vehículo. Por lo tanto, es importante que las autoridades de tránsito adopten una interpretación más equitativa y lógica de la norma, para evitar sanciones injustas a conductores que buscan personalizar sus vehículos de manera segura y responsable, sin comprometer la identificación del automotor.


