
Esta señal se utiliza para indicar que en una vía la circulación puede fluir en dos direcciones. Su instalación debe estar conforme a las distancias consideradas para las señales de prioridad; en consecuencia, en intersecciones donde no sea posible su instalación por la presencia de dichas señales, podrá emplearse en la parte superior de la señal de prelación que regule la intersección, o eventualmente y por disposición de la autoridad de tránsito o entidad responsable de la infraestructura vial competente, en las fachadas de las edificaciones, enfrentada al flujo de circulación a una altura no mayor a 3m.