
Son elementos fabricados en materiales sintéticos, metálicos o en caucho con sus bordes superiores redondeados que se fijan al pavimento. El bordillo es un segregador longitudinal con discontinuidades para no generar acumulación de aguas lluvias, que se utiliza principalmente como separación de calzadas de circulación o carriles exclusivos para transporte público, topes en zonas de estacionamiento y para demarcar islas. Deben ser pintados del color de la línea que están reforzando y con pintura retrorreflectiva. Su altura máxima no debe superar los 15 cm para los no traspasables y 8 cm para los traspasables y todos sus bordes superiores que unen las caras deben ser redondeados.